Domus Aurea nace de viñedos antiguos plantados en 1970 en las laderas empinadas del Maipo Alto, donde la exposición solar, los suelos pedregosos y un clima con noches frías permiten una maduración lenta y diferenciada. Es la expresión de un terroir histórico y exigente, embotellado con respeto al origen, con bajo rendimiento y vinificación cuidada.
En nariz despliega aromas complejos: frutas negras maduras como casis, ciruela e higo; notas de chocolate oscuro y hoja de té; matices mentolados / eucalipto, especias finas y una mineralidad de fondo que habla del suelo rocoso. En boca se siente potente, estructura firme, taninos bien pulidos, equilibrio entre fruta y roble, buena acidez que lo hace vertical, final persistente, elegante, con carácter. Domus Aurea es un ícono chileno, ideal para quienes buscan vinos de guarda que también se disfrutan hoy con decantación.